Asturias es una Comunidad íntimamente ligada a los procesos industriales más relevantes que han tenido lugar en España en estos dos últimos siglos. El patrimonio industrial asturiano se enmarca en unas características generales sujetas a su historia, recursos naturales y a la geografía de la región, con pautas europeas, pero adquiriendo un estilo y un lenguaje propio.

En Asturias predominan la minería, la metalurgia- siderurgia y la producción de energía, especialmente por la abundancia de agua o la significación en otra época de los recursos de carbón, y con actividades como las fábricas de armas,o las industrias agroalimentarias, también una importante dotación de patrimonio ferroviario que fue hilo conductor de la industrialización. Con estas actividades primarias y secundarias principales en un espacio territorial limitado se produjo «casi de todo» en estos últimos ciento cincuenta años y de ahí que se encuentren muestras de patrimonio industrial muy diverso.

Se distinguen en los bienes del patrimonio industrial asturiano tres tipologías.

  • La primera la constituyen elementos aislados por su naturaleza que, a pesar de la desaparición del resto de sus componentes, conlleva y tiene importancia por su valor histórico, arquitectónico, tecnológico —como, por ejemplo, la Fábrica de Tabacos de Gijón como edificio sede administrativa de una fábrica, o bien un horno o restos apreciables del mismo, esenciales en el proceso de fabricación.
  • En segundo término están los conjuntos industriales en los que se conservan todos los componentes materiales y funcionales, que constituyen una muestra coherente y completa de una determinada actividad industrial. Tal es el caso de Arnao en el emporio de la Real Compañía Asturiana de Minas o del Pozo San Luis en el Valle de La Nueva en Langreo.
  • Y en tercer lugar los paisajes industriales donde se conservan visibles en el territorio todas las componentes fundamentales de los procesos de producción de una o varias actividades industriales relacionadas, como puede ser una cuenca minera. En este caso el valle minero de Turón o el del valle del rio Samuño en Langreo que son muestra paradigmática de paisaje industrial en Asturias.

Se han seleccionado 8 bienes patrimoniales representativos. Como es natural en el patrimonio histórico industrial asturiano predomina la traza y estructura de la arquitectura minera, caracterizada por su polivalencia y versatilidad. Son edificios-máquina, cuyo diseño está en función de lo que alberga y contiene en su interior. No hay, en general, concesiones a lo que concebimos habitualmente como estética y belleza. En su patrimonio edilicio la sala de máquinas es una tipología clásica del taller industrial donde resalta la economía y la funcionalidad de la construcción y el castillete es el hito o icono que al igual que las numerosas chimeneas son parte de un paisaje particular.

La Ley de Patrimonio Cultural de Asturias de marzo del año 2001 destaca a nivel nacional por la importancia que se le otorga a esta variante patrimonial. La protección se realizar mediante su inclusión en alguno de los tres niveles de protección jurídica que establece la Ley, ya sea como declaración de Bien de Interés Cultural (en sus distintas categorías, como conjunto histórico, monumento o sitio histórico), la inclusión en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias o la inclusión en los catálogos urbanísticos municipales. Igualmente, la Ley prevé medidas genéricas de protección, como la que se señala en el artículo 77 que prohíbe la destrucción de maquinaria industrial anterior a 1940.

El Patrimonio industrial es una seña de identidad del Principado de Asturias y fuente de actuaciones que intentan desarrollar programas sostenibles, podemos apreciar parte de la vida y trabajo de muchos asturianos al contemplar hoy exponentes de importancia internacional, tal es el caso de la Real Compañía Asturiana de Minas, sita en Arnao y San Juan de Nieva, que tiene más de 180 años de historia; las Fábricas de Armas de La Vega y Trubia, en Oviedo, que datan de finales del siglo XVIII y los distintos pozos mineros e instalaciones de la empresa estatal Hunosa.

Las centrales hidroeléctricas de La Malva, Salime, Proaza o Arbón ya de los años cincuenta, combinación singular de arte, ingeniería y arquitectura, con proyectos de arquitectos e ingenieros como Joaquín Vaquero Palacios, Álvarez Castelao o Carlos Fernández Casado. Igualmente destaca la fábrica de sidra El Gaitero, de finales del siglo XIX que está en plena actividad y ha tenido gran vinculación con América en su historia.

Los museos industriales tienen ya una considerable entidad: el Museo de la Minería en El Entrego, el Museo del Ferrocarril de Gijón, el Museo de la Sidra en Nava; el Museo Marítimo de Asturias en Luanco, el Museo de la Siderurgia (MUSI) en Langreo, en la ciudad industrial de Valnalón, sirven como referencia y crisol de la historia y el patrimonio de la industrializacion el a comunidad asturiana.

Texto: Miguel Angel Alvarez Areces, procedente del libro «Patrimonio Industrial de Asturias: 33 Propuestas de Industria, Cultura y Naturaleza». Guías Incuna. Editado por CICEES (2009).