Gerardo J. Cueto Alonso

Profesor de Geografía. Grupo de Investigación en Geografía Histórica del Paisaje. Departamento de Geografía, Urbanismo y Ordenación del Territorio. Universidad de Cantabria

Secretario de Difusión y Documentación del Comité Internacional para la Conservación del Patrimonio Industrial, TICCIH-España.

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Breve C.V.:

Profesor de Geografía. Grupo de Investigación en Geografía Histórica del Paisaje. Departamento de Geografía, Urbanismo y Ordenación del Territorio. Universidad de Cantabria.

Secretario de Difusión y Documentación del Comité Internacional para la Conservación del Patrimonio Industrial, TICCIH-España.

La fábrica de destilación de maderas de El Irati S.A. en Villaverde de Pontones (Cantabria).

Sección: Geografías, geometrías e historia en el Patrimonio Arquitectónico y Tecnológico. Visiones desde el Patrimonio Industrial.

El Irati S. A. se constituyó en 1907 en Pamplona (Navarra) por iniciativa de Domingo Elizondo para la producción de electricidad en un salto de agua en el río Irati. A partir de aquí, nació un complejo industrial centrado en la transformación de la madera, con especial interés en su destilación para la obtención de productos químicos de gran demanda en el mercado español.

En 1938, en el marco de un plan de expansión de la empresa, El Irati solicitó la autorización para instalar una fábrica de destilación de madera de eucalipto en Villaverde de Pontones (Cantabria) para la obtención con tecnología alemana de acetona y productos derivados.

La elección de este emplazamiento era muy oportuna, por cuanto contaba con buenas comunicaciones por carretera y ferrocarril, disponía de abundante agua del río Miera y contaba con abundantes bosques de eucalipto en sus proximidades.

En 1941 la fábrica entró en producción, pese a las dificultades propias de la posguerra española. Pese a las buenas expectativas, a finales de la década, ante la competencia surgida en el sector, El Irati decidió desprenderse de la fábrica que, finalmente, fue adquirida en 1953 por Sniace, junto a los abundantes montes que habían comprometido el suministro de madera a la fábrica.

La trayectoria posterior de la fábrica es muy interesante, por cuanto en 1963 fue acondicionada por Lecherías Collantes para establecer una fábrica de derivados lácteos, que cerraría tres décadas más tarde. Actualmente, aunque pueda resultar sorprendente, la instalación mantiene su actividad industrial, reconvertida en fábrica de pellets de madera de la mano de la asociación de ayuda al toxicómano Reto. Curiosamente este espacio fabril ha vuelto a sus orígenes madereros, aunque desde otro punto de vista productivo.

 

The wood distillation factory of El Irati S.A. in Villaverde de Pontones (Cantabria).

El Irati S. A. was established in 1907 in Pamplona (Navarra) on the initiative of Domingo Elizondo for the production of electricity in a waterfall in the Irati River. From here, an industrial complex focused on the transformation of wood was born, specially in its distillation to obtain chemicals in high demand in the Spanish market.

In 1938, within an expansion plan for the company, El Irati requested authorization to install a eucalyptus wood distillation factory in Villaverde de Pontones (Cantabria) to obtain acetone and derived products with German technology. This location was very timely, because it had good communications by road and rail, had plenty of water from the Miera River and had abundant eucalyptus forests in the region.

In 1941 the factory went into production, despite the difficulties of the Spanish postwar period. At the end of the decade El Irati decided to sell the factory, that was finally acquired in 1953 by Sniace, along with the abundant forests. The subsequent trajectory of the factory is very interesting, because in 1963 it was conditioned by Lecherías Collantes to establish a milk factory, which will close three decades later. Currently, although it may be surprising, the facility maintains its industrial activity, which has been converted into a wood pellet mill with a help of the drug addiction association. Curiously, this manufacturing space has returned to its timber origins, although from another productive point of view.