MARÍA TERESA VENTURA RODRÍGUEZ

Profesora- Investigadora Instituto Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”, BUAP (MEX)

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    Breve C.V.:

    Doctora en Historia por la Universidad Autónoma de Puebla, Méx. Actualmente es Profesora-investigadora de Tiempo Completo en el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (ICS y H, “AVP”-BUAP).

    Su línea de investigación es: Historia Regional y Cultural. Entre sus proyectos de investigación están: El rescate de la cultura industrial a las orillas de los ríos Atoyac y San Francisco, y el sindicalismo en el sector textil, azucarero y minero.

    Fundadora y coordinadora de los seminarios permanentes de Historia, Tecnología y Cultura Industrial e Historia de los Movimientos Sociales

    Complejos fabriles en la sub cuenca Zahuapan – Atoyac, hacia la valoración de un patrimonio vivo.

    Sección: Conservación, seguridad e intervenciones sobre el patrimonio.

    La arquitectura industrial es el resultado de la necesidad de progreso, por ello las ciudades no pueden ser concebidas sin los cambios de la industrialización, en México con la integración de nuevos sistemas constructivos, los cuales no solo traían novedades en la velocidad de la edificación, con la integración de tecnologías que construyen por medio del ensamble de sus componentes, aunado a ello la revolución de la libertad de los amplios claros, que no solo estéticos sino necesarios.

    En el corredor industrial se desarrolló a las orillas de la sub cuenca Zahuapan Atoyac donde se transformaron los modelos de distribuciones sociales tomando como base los asentamientos de haciendas y molinos, que posteriormente se configuraron como sitios industriales. Se busca abordar la situación actual dichos sitios como resultado de las consecuencias históricas tanto de asentamiento, conflictos sociales y la identificación de los inmuebles como manifestaciones arquitectónicas del siglo XIX, con mirada hacia su valoración como patrimonio edificado y la interpretación de una vida industrial que debido al crecimiento y dinámica devoradora del territorio, se está perdiendo al no ser reconocido como una expresión más allá de lo arquitectónico en lo cultural, y que por la falta de visión también carece de una documentación, caracterización y valoración de éstas expresiones como patrimonio.

    Entender la integración y desintegración de los grupos sociales urbanos es indispensable para reconocer el papel de sus actores en los componentes y variables que propician éstos efectos. Ésta evolución de la conceptualización del patrimonio deja en evidencia la necesidad y el desafío que presenta la construcción de la realidad, desde la percepción individual de los estímulos del exterior es indispensable considerar que todos ellos se entrelazan, se modifican y son efectos coordinados o subordinados unos entre otros.

     

    UN LUGAR DE LA MEMORIA DEL TRABAJO TEXTIL EN PUEBLA. FÁBRICA SAN JUAN DE AMANDI.

    Sección: Conservación, seguridad e intervenciones sobre el patrimonio.

    La ponencia versará sobre una de las fábricas textiles muy importantes de la Angelópolis que generó un valioso patrimonio industrial; se anotarán algunos datos de su historia y una breve descripción del inmueble, con informaciones de archivos, de periódicos y testimonios orales La fábrica San Juan de Amandi fue fundada en agosto de 1912 por una sociedad de empresarios prominentes que destacaron en la industria textil: Los Rivero-Quijano. Dicha unidad productiva la establecieron en el centro de la ciudad, contigua a otra factoría de su propiedad llamada: La Esperanza. Ambos sitios industriales cerraron sus puertas debido a un movimiento huelguístico de sus obreros detonado en 1992.

    San Juan de Amandi se dedicaba, en un principio, al hilado y tejido de algodón, tenía amplios espacios para desarrollar el proceso productivo. En 1944 cambió de dueños; la adquirió un grupo de empresarios liderados por José De la Mora; sus herederos la tuvieron en sus manos hasta su cierre; para ese entonces ya no se tejían telas, sólo se hacía el hilado de algodón mezclado con poliéster En 1957 la fábrica fue modernizada por sus propietarios, mismos que conformaron una sociedad anónima para operar la factoría.

    A los dos años los obreros y empleados empezaron a editar un periódico semanal llamado “La Rueca”. Dicho órgano informativo daba cuenta de la vida sindical, eventos sociales, problemas técnicos de los equipos industriales y daba varias noticias referentes a las fábricas de la empresa. La maquinaria fue vendida por los trabajadores, quienes ganaron la última huelga, el inmueble se conserva con todos sus elementos arquitectónicos. Actualmente en esos espacios se ha instalado un estacionamiento para autos.

    Entender la integración y desintegración de los grupos sociales urbanos es indispensable para reconocer el papel de sus actores en los componentes y variables que propician éstos efectos. Ésta evolución de la conceptualización del patrimonio deja en evidencia la necesidad y el desafío que presenta la construcción de la realidad, desde la percepción individual de los estímulos del exterior es indispensable considerar que todos ellos se entrelazan, se modifican y son efectos coordinados o subordinados unos entre otros.

     

    Industrial complexes in the Zahuapan – Atoya sub- basin, towards the valuation of a living heritage.

    SECTION: Conservation, security and interventions on the heritage.

     

     

    A PLACE IN THE MEMORY OF TEXTILE WORK IN PUEBLA. SAN JUAN DE AMANDI FACTORY.

    SECTION: Conservation, security and interventions on the heritage.

    The presentation will be about one of the very important textile factories in Angelopolis that generated a valuable industrial heritage; Some details of its history and a brief description of the property will be recorded, with information from archives, newspapers and oral testimonies.

    The San Juan de Amandi factory was founded in August 1912 by a society of prominent businessmen who stood out in the textile industry: Los Rivero-Quijano. This productive unit was established in the center of the city, adjacent to another factory of their property called: La Esperanza. Both industrial sites closed their doors due to a strike by their workers that began in 1992.

    San Juan de Amandi was dedicated, at first, to spinning and weaving cotton, it had ample spaces to develop the production process. In 1944 it changed owners; it was acquired by a group of businessmen led by José De la Mora; its heirs held it in their hands until its closing; by then fabrics were no longer woven, only cotton yarn mixed with polyester was made.

    In 1957 the factory was modernized by its owners, who formed a public limited company to operate the factory. After two years the workers and employees began to publish a weekly newspaper called "La Rueca". This informative organ gave an account of the union life, social events, and technical problems of the industrial equipment and gave various news regarding the company’s factories.

    The machinery was sold by the workers, who won the last strike, the property is preserved with all its architectural elements. Currently in those spaces a car park has been installed.

     

    PONENCIA PRESENTADA POR MARIA TERESA VENTURA Y ELIZABETH POPOCATL PIÑA, EN LAS XXII JORNADAS INTERNACIONALES INCUNA

     

     

    PONENCIA PRESENTADA POR MARIA TERESA VENTURA EN LAS XXII JORNADAS INTERNACIONALES INCUNA