ANA ZAZO MORATALLA

Académica de la Facultad de Arquitectura, Construcción y Diseño en la Universidad del Bío Bío. Editora de la Revista Urbano

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Breve C.V.:

Ana Zazo Moratalla, Doctora Arquitecta en Sostenibilidad Urbana por la Universidad Politécnica de Madrid (2015). Académica del Departamento de Planificación y Diseño Urbano, Facultad de Arquitectura, Construcción y Diseño en la Universidad del Bío Bío y editora responsable de la Revista Urbano desde 2016. Desde entonces su principal línea de investigación está enfocada en el estudio y visibilización de los Sistemas Alimentarios Locales presentes en el Gran Concepción.

«PATRIMONIO AGROALIMENTARIO, CONSTRUYENDO EL CONCEPTO A PARTIR DE EL CASO DE LA “FERIA DE COLLAO” (REGIÓN DEL BÍO-BÍO, CHILE)«.

SECCIÓN: Paisajes agroalimentarios, metodología en aplicaciones patrimoniales en el territorio, turismo responsable y sostenible.

El concepto de Patrimonio Alimentario ha adquirido gran relevancia en la última década, convirtiéndose en uno de los fenómenos contemporáneos de interés cultural, social, económico y político. Sus implicancias abarcan diversas dimensiones de las etapas de producción, transformación, distribución-comercialización y consumo, entre las que se encuentran las personas involucradas. De ese modo será posible definir los diversos ámbitos existentes en la construcción social del concepto de Patrimonio Alimentario contemporáneo. (Alvear, 2017). Es de suma importancia entender el sentido histórico de este patrimonio, es desde allí que nace la diferencia de este con una actividad agraria convencional, como lo dice Castillo y Martínez, “sólo de esta forma podemos diferenciar la actividad agraria de carácter patrimonial de aquella otra del presente (por ejemplo, la agricultura ecológica). Aquí aparecen cuestiones de gran interés como, por ejemplo, la continuidad histórica de la actividad (a través del concepto tradicional) y su relación con los procesos de mecanización actuales” (Castillo y Martínez, 2014). Pero, además, la actividad agraria no puede reconocerse y mantenerse como un solo bien, ni siquiera en un conjunto de ellos, sino que se manifiesta y se desarrolla en un ámbito territorial. Por esta razón, el procedimiento para identificar y preservar el patrimonio agrario debe ser de carácter territorial.

Estudios previos han relacionado este concepto con el de patrimonio agrario que, según Silva, se entiende como “todo aquel legado relacionado con la herencia histórica de la explotación agropecuaria, entendida ésta en un sentido amplio (áreas de cultivo, plantaciones forestales…), bien sea de carácter material (paisajes, edificios relacionados con la producción y la transformación de los productos de la agricultura, infraestructuras y equipamientos agrarios…) o etnográfico (oficios, artesanías, folklore…).” (Silva, 2008). En este caso se propone aplicar en enfoque de Patrimonio Alimentario a una feria agroecológica, con objeto de comprobar si bajo este enfoque la Feria de Collao, ubicada en el Área Metropolitana de Concepción (Chile), puede considerarse en sí misma como Patrimonio Alimentario.

Las ferias agroecológicas, son de gran importancia para la ciudad, son una ventana hacia nuestra identidad rural, nos reconectan con nuestra tierra y patrimonio, otorgan espacio natural a nuestro entorno urbano y proporcionan soberanía sobre lo que consumimos, reconociendo una gran cantidad de saberes aprehendidos por años en nuestros pueblos. Si bien las ferias han sido analizadas desde diversos enfoques que analizan estos mercados desde su perspectiva urbana, espacios efímeros (Hidalgo et al, 2016) su ubicación en el ámbito urbano (Mora, 2003) o nodos de cen-tralidad transitoria en el espacio urbano (Troncoso, 2009), el enfoque más cercano al propuesto ha sido el realizado por Zazo y Napadensky (2020) en el que se proponía entender las ferias agroecológicas como espacios de conexión entre el campo y la ciudad a través de los alimentos. En este estudio se propone profundizar este enfoque ya que esas conexiones urbano-rurales guardan tras de sí una cadena de saberes que abarcan desde las semillas, la siembra, la cosecha, la producción, el transporte, las preparaciones, los utensilios, que podría convertir a estas ferias en un espacio patrimonial.

La feria de Collao es una feria agroecológica puesta en marcha por el Sindicato El Despertar Campesino que está compuesto por 116 asociados/as. Su tamaño y la diversidad de productos de proximidad la convierte en un espacio representativo de la realidad campesina regional y de sus tradiciones y saberes. Su estudio se presenta como imprescindible.

El objetivo de la investigación se centra en la construcción del concepto de Patrimonio Agroalimentario presente a partir del estudio de caso de la Feria de Collao, asumiendo la postura de este espacio como un patrimonio alimentario vivo y complejo que reconecta el campo con la ciudad. Esto se logra a través del estudio de los alimentos presentes en la feria, del estudio de su trazabilidad, de la identificación de las personas que están detrás de la feria y del relevamiento y puesta en valor de sus saberes. En resumen, el estudio de los conocimientos asociados a la trazabilidad de los productos que se comercializan en la feria. Se parte de la hipótesis de “la Feria de Collao reúne una gran diversidad de productos alimentarios patrimoniales y saberes (productivos y culinarios), que representan la identidad alimentaria del territorio, la cual logra visibilizar su patrimonio y vincularlo con la ciudad”.
La revalorización de las ferias agroecológicas como espacios de patrimonio alimentario conectores entre el campo y la ciudad, resulta de suma importancia para la reconexión de la ciudadanía con su entorno inmediato, a través de los vínculos primigenios de la ciudad con su entorno, para poner en valor estas cadenas alimentarias de proximidad que desempeñan un papel tan importante en el desarrollo endógeno local y en la identidad territorial, y para visibilizarlas a una ciudadanía actualmente desconectada del entorno en el que se asienta y que desconoce el origen de los alimentos que compra y, por tanto, la raíces y las costumbres a ellos asociadas.

«Agri-food heritage, building the concept from the case of the “Feria del Collao (Bío-Bío region in Chile)«.

SECTION: Food routes and circuits, training and dissemination, responsible and sustainable tourism.

The concept of Food Heritage has acquired great importance in the last decade, becoming one of the contemporaneous phenomena of cultural, social, economic and political interest. Its implications include diverse dimensions of the phases of production, transformation, distribution-marketing and consumption, among which those people involved are located. Thus, it will be possible to define the diverse existing scopes in the social construction of the concept of modern Food Heritage. (Alvear, 2017). It is important to understand the historic sense of this heritage; it is here where the difference between it and a conventional agrarian activity is born, as Catillo y Martínez says: “only through this way can we differentiate the agricultural activity from another of the present (for example, the organic farming). Here very interesting issues appear, for example, the historical continuity of the activity (through the traditional concept) and its relation with modern processes of mechanization” (Castillo y Martínez, 2014). But the farming activity cannot be recognized and be maintained as a single good, not even in a group of them, but it manifests and develops in a territorial scope. For this reason, the procedure to identify and preserve the agrarian heritage must be territorial in nature.

Previous studies have linked this concept to the agrarian heritage which, according to Silva, is understood as “all that legacy related to the historical heritage of the farming operation, being that perceived in a broad sense (cultivation areas, forest plantations…), either of a material nature (landscapes, buildings related to the production and transformation of agricultural products, infrastructures and agricultural equipment…) or (professions, crafts, folklore…)”. (Silva, 2008). In this case, it is proposed to apply a food heritage approach to an agroecological trade fair, in order to try whether under this approach the Feria of Collao, located in the Metropolitan Area of Concepción, (Chile), could be considered in itself as Food Heritage.

Agroecological trade fairs are of great importance for the city, they are a window towards our rural identify, they reconnect us with our land and heritage, they grant natural space to our urban environment and provide sovereignty over what we consume, recognizing a large amount of knowledge apprehended for years in our towns. Although the trade fairs have been analyzed from different approaches which assess these markets from their urban perspective, ephemeral spaces (Hidalgo et al, 2016), their location in the urban area (Mora, 2003) or nodes of transitory centrality in the urban space (Troncoso, 2009), the closest approach to the one proposed has been carried out by Zazo and Nepadensky (2020) in which it was proposed to consider agroecological trade fairs as spaces of connection between the countryside and the city through food. In this study it is proposed to deepen this approach since these urban-rural connections keep behind them a chain of knowledge that ranges from seeds, sowing, harvest, production, transportation, preparations and utensils, which could convert these trade fairs into a heritage space.

The Feria of Collao is an agroecological trade fair which has been set up by the union el Despertar Campesino, which is made up of 116 associates. Its size and the diversity of local products make it a representative space of the regional farmer reality and its traditions and knowledge. Its study is essential.

The aim of this research focuses on the construction of the concept of Food Heritage, present based on the casa study of the Feria of Collao, assuming the approach of this space as a living and complex food heritage that reconnects the countryside and the city. This is achieved through the study of the food which is present at the trade fair, by means of the study for the traceability, though the identification of the people who is responsible for the trade fair and through the survey and value of their knowledge. To sum up, the study of the knowledge associated with the traceability of the products which are sold at the trade fair. We must presume that “the Feria of Collao brings together a great diversity of heritage food products and knowledge (productive and culinary), which present the food identity of the territory, which manages to make visible its heritage and kink it to the city”.

The revaluation of agroecological trade fairs as spaces of food heritage connectors between the countryside and the city, is very important in order to reconnect the citizens with their inmediate surroundings, through the city’s original links with its setting, so as to enhance these proximity food chains which play an important role in the local endogenous development and in the territorial identity, and in order to make them visible for the citizens who are currently detached from the context where they are settled down and ignore the origin of the food they buy and, therefore, the roots and customs associated with them.