FRANCISCO JAVIER CÁRCEL CARRASCO

Profesor Titular de Universidad del Departamento de Construcciones Arquitectónicas, área Instalaciones, de la Universitat Politècnica de València

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Breve C.V.:

Francisco Javier Cárcel Carrasco, Profesor Titular de Universidad del Departamento de Construcciones Arquitectónicas, área Instalaciones, de la Universitat Politècnica de València. De formación académica polivalente, es Ingeniero Industrial y Doctor Ingeniero Industrial por la Universidad Politécnica de Valencia, así como Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la UNED. Ingeniero en Electrónica por la Universidad de Valencia y Licenciado en Ingeniería Mecánica y Energética por la Universidad de París 6 (Francia). Tiene una importante experiencia demostrada en el sector industrial donde ha gestionado y dirigido más de 800 importantes proyectos en actividades terciarias, grandes hoteles y centros comerciales.

«El oro blanco de la ciudad de Gragnano (Napoli, Italia)«.

sección: Paisajes agroalimentarios, metodología en aplicaciones patrimoniales en el territorio, turismo responsable y sostenible.

El artículo describe la historia de la producción de harina de trigo en el Valle dei Mulini de la ciudad de Gragnano, cerca de la ciudad de Nápoles en Campania (Italia). Uno de los primeros barrios industriales complejos de la historia que puede considerarse un arquetipo de ecología industrial que combina la protección del medio ambiente con el desarrollo económico y social de las comunidades.

En el valle había una serie de molinos que se conectaban en cascada a través de un acueducto en arco que utilizaba el salto hidráulico del arroyo Vernotico para hacer girar la rueda horizontal que accionaba la muela del trigo por un eje vertical.  

Los molinos producían una harina de excelente calidad que conservaba todas sus propiedades nutricionales y organolépticas gracias a la baja velocidad de rotación de la muela que evitaba el sobrecalentamiento de la piedra dura y resistente a la abrasión. En el siglo XVIII, la invención de la máquina de vapor y de la electricidad, junto con el impuesto sobre la molienda del nuevo Reino de Italia, marcaron el inicio del declive de las actividades de los molinos de agua hasta su completo cierre en la década de 1940.

La historia de la molienda del trigo también está ligada a la invención y producción en talleres en el siglo XVI de los maccheroni, el primer tipo de pasta seca en formato largo que a lo largo de los siglos se ha convertido en el símbolo de la tradición gastronómica de la ciudad de Nápoles y de todo el sur de Italia. Durante el siglo XVIII, la producción de pasta, inicialmente secundaria a la molienda del trigo, se volvió en la principal actividad económica y la pasta seca fue llamada por esta razon el oro blanco de la ciudad de Gragnano.

A pesar del declive de la actividad molinera, la ciudad conservó su antiguo papel de importante centro de producción gracias a su oro blanco. Surgieron barrios de producción urbana en los que los espacios abiertos de la ciudad se utilizaban para secar la pasta. Al igual que los antiguos molinos, también pueden considerarse un ejemplo de actividad industrial ecológica que utiliza recursos naturales renovables y promueve el desarrollo sostenible.