LUIS BENITO GARCÍA ÁLVAREZ

Profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Oviedo

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    Breve C.V.:

    Luis Benito García Álvarez, Doctor en Historia (premio extraordinario de doctorado) y profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Oviedo, en la que es director de la Cátedra Universitaria de la Sidra de Asturias. Ha sido responsable de investigación de la Fundación-Museo de la Sidra e investigador del programa ENGIHR de la European Science Foundation. Ha obtenido dos premios GOURMAND (2006 y 2008) por Beber y saber (Alianza, 2005 —2ª ed. 2008—) y Las representaciones de la sidra. Fue designado por el gobierno de Asturias, con el apoyo unánime de la Junta General del Principado, para documentar la candidatura de la cultura de la sidra como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, elaborando eel expediente de BIC y formando parte en la actualidad del comité científico de la candidatura.

    «La cultura sidrera en Asturias».

    Sección: Panel 01 cross-cutting – Patrimonio con Gusto y Gestión Patrimonial.

    La sidra es una bebida de consumo masivo ampliamente extendida, aunque su producción se encuentra más localizada que la del vino o la cerveza y suele manufacturarse donde éstas no lo hacen con facilidad. En Asturias se convirtió en la elaboración regional por excelencia, constituyendo una eficaz alternativa al casi siempre inasequible vino y generando además unas formas culturales con numerosos rasgos de originalidad. La sidra asturiana ha desarrollado en torno suyo una compleja ritualización y unos espacios y ocasiones de sociabilidad propios (el lagar, la espicha o la sidrería, por ejemplo), convirtiéndose en un elemento indispensable en algunas otras celebraciones y lugares, y estimulando su consumo grados de sociabilidad superiores a los generados en torno a otras bebidas debido, en gran medida, a su fuerte carácter comunitario y a sus peculiares formas de degustación.

    Por ser un producto de gran arraigo regional, alrededor de la sidra se ha generado en consecuencia un rico y complejo conjunto cultural. La sidrera constituye una cultura muy presente en la vida cotidiana de los asturianos y de sus formas de socialización, y de su producción y consumo, se ha derivado una abundante cultura material autóctona. La sidra, en consecuencia, representa el resultado de un saber y una tecnología compleja que, como producto cultural, se mueve entre la tradición y la innovación. Por consiguiente, una dimensión de tanto calado no puede dejar de rastrearse en el campo de las representaciones, tanto cultas como populares, a la par que consigue una honda impregnación en el imaginario colectivo de una sociedad. De otro lado, pese a su imagen de tipismo y de vestigio de un mundo tradicional, acabó suponiendo una de las señales más ciertas y seguras de la inexorable modernización social y económica del sector agrario asturiano.

     

    «The Culture of Cider in Asturias».

    SECTION:

    Cider is a drink of mass consumption widespread throughout the world, although its production is more localized than that of wine or beer and is usually manufactured where these are not easily produced. In Asturias it became the regional production par excellence, constituting an effective alternative to the almost always unaffordable wine and also generating cultural forms with numerous originality features. Asturian cider has developed around it a complex ritualization and its own spaces and occasions for sociability (the press, the espicha or the cider house, for example), becoming an indispensable element in some other celebrations and places, and stimulating its consumption a higher level of sociability due, in large part, to its strong community character and its peculiar ways of tasting.As a product of great regional roots, a rich and complex cultural complex has consequently been generated around cider.

    The cider culture constitutes a very present culture in the daily life of Asturians and of their forms of socialization an abundant native material culture has been derived from its production and consumption. Consequently, cider represents the result of a complex knowledge and technology that, as a cultural product, moves between tradition and innovation. Consequently, such a relevant dimension can be traced in the field of representations, both cultured and popular, at the same time that it achieves a deep impregnation in the collective imagination of a society. On the other hand, despite its image of typicality and a vestige of a traditional world, it ended up assuming one of the most certain and sure signs of the inexorable social and economic modernization of the Asturian agricultural sector.

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