RAIMON SOLER BECERRO

Doctor en Historia. Forma parte del grupo impulsor “El Conjunt Històric de l’Arquitectura del Vi a Vilafranca del Penedès” para su protección y salvaguarda

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Breve C.V.:

Montserrat Julià Torné, licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Barcelona. Profesora de Teoría e historia de la restauración arquitectónica (1992-2020) del Màster de Restauración de Monumentos de la UPC-Fundación Politècnica de Catalunya- con la coordinación de los trabajos académicos sobre patrimonio cultural en las principales ciudades catalanas con varias publicaciones. Forma parte del grupo impulsor “El Conjunt Històric de l’Arquitectura del Vi a Vilafranca del Penedès” para su protección y salvaguarda. Forma parte del Màster de Restauración de Monumentos de la UPC-Fundación Politècnica de Cataluña

«Paisajes construidos: patrimonio industrial de la industria agroalimentaria en Vilafranca del Penedès».

SECCIÓN: Máquinas, edificios y paisaje. Buenas Prácticas en el Patrimonio Industrial

La ciudad de Vilafranca del Penedés dispone de un valioso patrimonio industrial que en líneas generales podemos decir que no tiene garantizada su conservación o que ya ha desaparecido –bodegas, harineras y otras industrias alimentarias–.  La arquitectura industrial en ocasiones se ha convertido en equipamientos públicos con ejemplos como la rehabilitación del matadero en un espacio para la cultura, o bien el caso de los mercados municipales. En otros casos, como las tejerías y ladrillerías o las fàbricas y molinos de harina, se ha perdido su presencia en el espacio urbano. Sin embargo, todavía disponemos de algún conjunto de gran interés. En este caso nos referimos al barrio del Molí d’en Rovira –al lado de la estación de ferrocarril–, que dispone de un paisaje construido muy definido y constituye una oportunidad para recuperar parte de este patrimonio, en especial el vitivinícola.

La presencia de la bodega urbana, vinculada al negocio del vino a granel, pero también al aguardiente y el vermut –totalmente desaparecido–. Este barrio como conjunto urbano y etnográfico constituye un potente eje en que las propuestas de la agroalimentación tienen que ver en cómo podemos conservar esta valiosa arquitectura y dar nuevos usos a este patrimonio cultural. Los ejemplos van vinculados a la capacidad de estos espacios arquitectónicos –estéticamente muy potentes y por lo que hace a su uso muy versátiles- en transformarse en nuevas empresas con una especial relación con la agroalimentación como lo es el convertir los lagares en una cava para envejecer los quesos. La recuperación permite otras propuestas como la cerveza artesana. Las grandes marcas bodegueras que subsisten, se inclinan por un enoturismo fuera de la ciudad, desertizándola. Veremos como la arquitectura del vino es esencial para la revalorización de la ciudad dada su importancia histórica y cultural como capital del vino, y muy especialmente través del papel desarrollado a lo largo del tiempo por la bodega urbana. Observamos que este puede garantizar su continuidad respecto a la relación que establece la producción del vino con la alimentación y la gastronomía.

«Built landscapes: industrial heritage of the agri-food industry in Vilafranca del Penedès».

SECTION: Machines, buildings and processes. Best Practice in Industrial Heritage.

The city of Vilafranca del Penedés has a valuable industrial heritage that, in general terms, we can say that its conservation is not guaranteed or that it has already disappeared –wineries, flour mills and other food industries–. Industrial architecture has sometimes become public facilities with examples such as the rehabilitation of the slaughterhouse into a space for culture, or the case of municipal markets. In other cases, such as weaving and brickwork or factories and flour mills, their presence in urban space has been lost. However, we still have some set of great interest. In this case we are referring to the Molí d’en Rovira neighborhood –next to the railway station–, which has a very defined built landscape and constitutes an opportunity to recover part of this heritage, especially the wine-making one.

The presence of the urban winery, linked to the business of bulk wine, but also to brandy and vermouth –completely disappeared–. This neighborhood as an urban and ethnographic complex constitutes a powerful axis in which the agri-food proposals have to do with how we can conserve this valuable architecture and give new uses to this cultural heritage. The examples are linked to the ability of these architectural spaces –aesthetically very powerful and for what makes their use very versatile- to transform themselves into new companies with a special relationship with agri-food, such as turning the presses into a cellar to grow old. cheeses. The recovery allows other proposals such as craft beer. The great winery brands that survive, are inclined towards wine tourism outside the city, deserting it. We will see how the architecture of wine is essential for the revaluation of the city given its historical and cultural importance as the capital of wine, and especially through the role developed over time by the urban winery. We note that this can guarantee its continuity with respect to the relationship established by wine production with food and gastronomy.